No sabía cómo había llegado a aquel paradisiaco lugar y por mucho que se esforzó no consiguió recordar quién era ni que hacía allí. A su alrededor, una verde y extensa superficie regada por inmensas masas de un líquido transparente y vivo la invitaba a explorar aquel mundo nuevo.
La gran esfera amarilla que brillaba en el medio de lo que parecía una cúpula azul que lo abarcaba todo llamó su atención y cientos de seres de inclasificables formas y tamaños la rodearon mientras trataba de buscar respuesta al sentido de todo aquello y de su propia existencia. En un momento de su impactante recorrido comenzó a sentir un vacío en su estómago y el instinto la llevó a acercarse a una enorme estructura verde y marrón de la que colgaban rojas esferas de lo más apetecibles. Eva arrancó con avidez una de esas esferas y el cielo comenzó a volverse gris.
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Si Charles Darwin levantara la cabeza...
ResponderEliminarAlgun dia le dededicare un texto al primer mono que anduvo a dos patas!!
ResponderEliminar¿traumas infantiles con la religión?...contando a judas y a eva...ya van dos!:P
ResponderEliminarRaro será el día que un texto tuyo no aflore un trauma infantil.
ResponderEliminarUn besito compañero